martes, 3 de junio de 2008

La ministra Espinosa abre la puerta a los trasvases, pero rechaza el del Ebro

El Gobierno negociará con partidos políticos, comunidades autónomas y ayuntamientos la consecución de un Pacto del Agua, bajo el lema 'agua para siempre', con el fin de adoptar soluciones a los problemas estructurales de déficit hídrico en España en 2010, sin descartar medidas como la interconexión de cuencas (trasvases), salvo el derogado trasvase del Ebro, según anunció ayer la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa. Espinosa se reunió, junto con la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con representantes del comité de crisis por la sequía de la cuenca del Segura, que solicitaron una solución general de la situación hídrica en España. "El Gobierno está dispuesto a alcanzar ese gran pacto -dijo-. Estamos dispuestos a tratarlo con las organizaciones agrarias, sindicatos, CEOE, fuerzas sociales y económicas, comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias. Tenemos que hacerlo partiendo de que ninguna de las partes adopta posiciones dogmáticas para poder estar abiertos a todo tipo de soluciones". Ese pacto tendría tres fases: un diagnóstico sobre el déficit hídrico en cada cuenca; métodos de evaluación diagnóstica; y el establecimiento de los recursos que se pueden utilizar para satisfacer la demanda, siempre que sean sostenibles "económica, social y ambientalmente".
El Ebro no
Espinosa quiso dejar claro que en el nuevo proceso de negociación para un Pacto del Agua no se descartan las interconexiones de cuenca porque "hablar de trasvases no significa hablar única y exclusivamente del trasvase del Ebro" que, según recordó, está "clara y rotundamente" derogado por el Plan Hidrológico Nacional. "Hay otras interconexiones que pueden ser estudiables, puestas encima de la mesa, siempre que se basen en la sostenibilidad", insistió. En todo caso, explicó que el proceso de negociación comenzará con una fase de diagnóstico, ya que desde la puesta en marcha del Programa AGUA hace unos años, la población española ha variado: se ha concentrado en algunas zonas y abandona otras. En segundo lugar, se estudiarán los métodos de evaluación diagnóstica, que incorporarán a los planes de sequía otras situaciones, como las inundaciones. En tercer lugar, se hablará de la oferta de agua (recursos disponibles, teniendo en cuenta también la posibilidad de la reutilización de aguas residuales y los avances tecnológicos) siempre por este orden: agua para consumo humano, agricultura y resto de usos. Por su parte, el presidente del comité de crisis, Francisco del Amor, que al igual que el resto de miembros del comité regresó con un buen sabor de boca de la reunión, explicó que solicitaron al Gobierno una "solución definitiva" al problema del déficit hídrico estructural del sudeste de España, y que han solicitado al Gobierno la búsqueda de un "gran pacto del agua" y puesto sobre la mesa la solución de interconexión de cuencas. "Nos han dicho que habrá posibilidad de hacer interconexiones", dijo.
El trasvase del Ebro
En este sentido, el presidente regional, Ramón Luis Valcárcel, resaltó ayer el cambio de postura del Gobierno central, "que ahora deja abierta la puerta a los trasvases, algo que en los cuatro años anteriores era no rotundo. En esta nueva legislatura no se da este rechazo, lo que supone un buen punto de partida. No obstante, el PP de Murcia seguirá defendiendo el trasvase del Ebro, algo que es muy coherente con las decisiones que ha tomado este Gobierno regional". Además, el portavoz del PP regional, Pedro Antonio Sánchez, reclamó al Gobierno socialista "soluciones claras, inmediatas y definitivas para superar el problema de la falta de agua en la cuenca del Segura".